Resumiendo, hoy amanecieron muertos por envenenamiento alrededor de 30 perros en Punta Arenas, a días de una declaración el obispo de la ciudad en donde respaldaba la idea de sacrificar perros callejeros. Más detalles acá
Ante ello, sólo puedo reaccionar con pena e impotencia...
La iglesia se cree defensora de la vida por estar en contra del aborto, pero incitan una matanza de perros, cero respeto a la vida.
Me da impotencia esa creencia maldita de que el ser humano es "superior" y por ello tiene el derecho de hacer y deshacer incluso con otros seres vivos. Que algunos humanos crean que porque un perro les ladra al pasar en bicicleta o defeca en el jardín tienen todo el derecho a asesinarlos, como si estos otros animales tuvieran alguna culpa o conciencia de "la molestia" que provocan, o como si un asesinato fuera un castigo "proporcional" a un ladrido o a un excremento en el jardín de la casa.
Si algunos humanos se cree tan "superiores" para tener este derecho, demuéstrenlo y manejen esas molestias con respeto, educación, astucia, conocimientos del comportamiento de otros animales con los que convivimos y a los cuales no tendríamos por qué haberles arrebatado su terreno en ningún momento.
Nosotros somos la plaga. No los demás animales.
Y somos nosotros la plaga que va a ser exterminada. No porque los perros cobren venganza y nos envenenen, sino porque nosotros mismos, por esta creencia egocéntrica de megalomanía injustificada de ser tan increíblemente "superiores" estamos destruyendo el planeta y con ello a nosotros mismos, por creerse el cuento de que "Dios creó las cosas y las puso al servicio del ser humano. Todo está al servicio nuestro", reforzado por otras ideas como el que los animales no tienen "alma" y por eso podemos comerlos en el Mac Donals, en una proporción muy superior a la que se necesita comer, matarlos, hacernos zapatos con ellos...
El mundo es un lugar peligroso. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa
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14 enero, 2013
15 julio, 2011
Algunos argumentos a favor de la gratuidad de la Educación Superior en Chile
Hace algunos días, cuando esperaba micro para volver a casa, justamente luego de una asamblea de postgrado a favor de las movilizaciones estudiantiles en Chile, inicié una conversación con un caballero que estaba esperando la micro, acerca de la frecuencia de estas. Él me decía que era una ofensa el Transantiago y me contaba cómo funcionaban las cosas en su país: Uruguay. No en mucho rato llegó a comentarme lo extraño que le parecía que a los estudiantes chilenos recién ahora se les ocurriera movilizarse pidiendo la gratuidad de la educación superior. Para él era aún más extraña la reacción de algunos sectores que ven la gratuidad como algo impensable, digno de gente floja, "que quiere que todo le regalen", etc. Me contaba que en su país sí hay Educación Superior gratuita.
Recordé alguna vieja conversación (del 2008) con un peruano, expositor en el Seminario Internacional en Educación Prioritaria, quien también se sorprendió al saber que en Chile no hay Educación Superior gratuita y, peor aún, que se pagan una cifras exorbitantes para poder acceder a ella. En su país también hay Educación Superior gratuita...
Y en casi todo el mundo, en realidad...
Pero vamos precisando.
1.- La educación nunca es "gratuita" en el sentido que algunos comprenden, consistente en que nadie se hace cargo de los costos y que deba haber gente que trabaje gratis para ofrecerla! Lo que supone esta consigna es que el financiamiento lo pone el Estado, vía impuestos (como el aumentar los impuestos a grandes empresas y reducir a la gente común), o sacar un porcentaje de las ganancias del cobre, o de cualquier otra propiedad estatal. Pienso que los fondos estatales deben ser para estimular el desarrollo del país, en función de los intereses de desarrollo de la nación (si es que hubiera un proyecto país?... supongamos que algo hay).
2.- Como dijimos, Chile es uno de los pocos países en el mundo que no tiene Educación Superior "gratuita". Hasta países pobres como Perú o en África hay universidades gratis. Chile es un país "en vías de desarrollo" que entró a la OCDE. Nuestra posición económica se estima superior a la de nuestros vecinos latinoamericanos. Por lo tanto, si es por recursos, para Chile es mucho más viable contar con educación superior gratuita que para otros países más pobres. Ellos, sin embargo, aún en su pobreza son capaces de ofrecerla, mientras que en Chile recién se abre la discusión... Que "es imposible" que sea gratis en Chile es algo lisa y llanamente insostenible.
3.- La educación es un motor central del desarrollo para cualquier sistema económico y social. No estoy pensando en el capitalismo exclusivamente, aunque este tampoco pueda prescindir de ella. No sacamos nada con tener tremendas empresas si en ellas trabajan personas que a duras penas pueden hacer el mínimo que se les exije y no aportan al desarrollo de sus áreas. No puede haber desarrollo científico ni tecnológico sin una educación de calidad. Hay países que no tienen materias primas para importar ni procesar, pero han apostado a una educación de calidad y ahora son, ni más ni menos, países desarrollados. Si es un interés de la nación, que el Estado financie.
4.- Para mi gusto, Chile podría, además de lo anterior, utilizar el mismo mecanismo de otros países para el pago de la educación. Becar sólo en carreras que sirvan a los intereses de la nación y COBRARLAS cuando la persona ya esté titulada. ¿Cómo?, trabajando por un tiempo para organismos públicos, obviamente, como forma de asegurar que lo invertido en esa persona sea realmente al servicio de los sectores que son prioritarios. Así como el Estado no debería regalarle ni un peso a un privado para que lucre (no sólo por motivos éticos, sino por los operativos mencionados en el post anterior), sin que el país no vea ningún “retorno” que favorezca al colectivo, también debería prohibirse el lucro personal con dineros estatales. El país no tiene por qué becar a gente que no pretende ni siquiera por una cuestión ética devolver lo que el país invirtió en él.
5.- El problema del acceso desigual no se va a resolver cuando, en “un mundo ideal”, todas las universidades sean gratuitas. Eso sólo va a reducir los problemas de acceso más brutales que actualmente vemos. El acceso desigual también es producto de una sociedad estructurada en clases sociales. Esas diferencias sociales se reproducen en la escuela. Cada clase social tiene unos códigos culturales, valóricos e incluso lingüísticos (ver Basil Bernstein) que implican una diferencia cualitativa entre una clase social y otra. La escuela está hecha para transmitir los códigos de la clase media. Esto para la clase alta es pan comido, pues son ellos quienes definen qué es lo “culto” y qué no. Pero para la clase baja es casi imposible acceder. Un niño de clase baja, al llegar a la escuela, llega con la mitad de las palabras que maneja un niño de clase media. El niño de clase baja no entiende NADA de lo que le dicen. Es un mundo completamente distinto del que proviene. En el mejor de los casos, logras nutrir su vocabulario y la larga lista de otras diferencias del sistema de su hogar y el escolar, pero constantemente estás luchando contra la corriente (y contra la cultura de su procedencia). Si la mamá, el papá, amigos y todo el mundo dicen que “nadien tiene el lapeh” y tú, mísero profesor por el que el niño no tiene por qué tener más afecto, ni respeto, ni autoridad mayor que la por sus padres, le corriges “nadie tiene el lápiz”, una vez cada dos meses, tienes como un 2% de probabilidades de nadar contra la corriente. Tú haces, en casa deshacen.
6.- Relacionado con lo anterior, si consideramos que:
- desde el Informe Coleman (años 60) en adelante, la investigación en Eficacia Escolar ha detectado que sólo el 30% del rendimiento escolar se explica por las variables escolares;
- En el mejor de los casos, el 40% (en Latinoamérica la escuela tiene un poco más de valor que en Europa o países más “cultos”, más nivelados);
- El 70% es explicado por el origen socioeconómico de los alumnos;
se puede deducir que la meritocracia no es tampoco un criterio "justo" para decidir quiénes tendrán estudios superiores y quiénes no, en vez de su capacidad de pago. En la ecuación que intenta resolver a qué se deben los logros académicos, el “esfuerzo personal” no es una variable con peso, por muy lejos que esté esto del sentido común (y eso es lo que hace relevante destacar este "dato").
El contar con la posibilidad de acceder a una educación superior gratuita y de calidad es apenas uno de los primeros peldaños por subir para poder llegar a la anhelada justicia social.
Recordé alguna vieja conversación (del 2008) con un peruano, expositor en el Seminario Internacional en Educación Prioritaria, quien también se sorprendió al saber que en Chile no hay Educación Superior gratuita y, peor aún, que se pagan una cifras exorbitantes para poder acceder a ella. En su país también hay Educación Superior gratuita...
Y en casi todo el mundo, en realidad...
Pero vamos precisando.
1.- La educación nunca es "gratuita" en el sentido que algunos comprenden, consistente en que nadie se hace cargo de los costos y que deba haber gente que trabaje gratis para ofrecerla! Lo que supone esta consigna es que el financiamiento lo pone el Estado, vía impuestos (como el aumentar los impuestos a grandes empresas y reducir a la gente común), o sacar un porcentaje de las ganancias del cobre, o de cualquier otra propiedad estatal. Pienso que los fondos estatales deben ser para estimular el desarrollo del país, en función de los intereses de desarrollo de la nación (si es que hubiera un proyecto país?... supongamos que algo hay).
2.- Como dijimos, Chile es uno de los pocos países en el mundo que no tiene Educación Superior "gratuita". Hasta países pobres como Perú o en África hay universidades gratis. Chile es un país "en vías de desarrollo" que entró a la OCDE. Nuestra posición económica se estima superior a la de nuestros vecinos latinoamericanos. Por lo tanto, si es por recursos, para Chile es mucho más viable contar con educación superior gratuita que para otros países más pobres. Ellos, sin embargo, aún en su pobreza son capaces de ofrecerla, mientras que en Chile recién se abre la discusión... Que "es imposible" que sea gratis en Chile es algo lisa y llanamente insostenible.
3.- La educación es un motor central del desarrollo para cualquier sistema económico y social. No estoy pensando en el capitalismo exclusivamente, aunque este tampoco pueda prescindir de ella. No sacamos nada con tener tremendas empresas si en ellas trabajan personas que a duras penas pueden hacer el mínimo que se les exije y no aportan al desarrollo de sus áreas. No puede haber desarrollo científico ni tecnológico sin una educación de calidad. Hay países que no tienen materias primas para importar ni procesar, pero han apostado a una educación de calidad y ahora son, ni más ni menos, países desarrollados. Si es un interés de la nación, que el Estado financie.
4.- Para mi gusto, Chile podría, además de lo anterior, utilizar el mismo mecanismo de otros países para el pago de la educación. Becar sólo en carreras que sirvan a los intereses de la nación y COBRARLAS cuando la persona ya esté titulada. ¿Cómo?, trabajando por un tiempo para organismos públicos, obviamente, como forma de asegurar que lo invertido en esa persona sea realmente al servicio de los sectores que son prioritarios. Así como el Estado no debería regalarle ni un peso a un privado para que lucre (no sólo por motivos éticos, sino por los operativos mencionados en el post anterior), sin que el país no vea ningún “retorno” que favorezca al colectivo, también debería prohibirse el lucro personal con dineros estatales. El país no tiene por qué becar a gente que no pretende ni siquiera por una cuestión ética devolver lo que el país invirtió en él.
5.- El problema del acceso desigual no se va a resolver cuando, en “un mundo ideal”, todas las universidades sean gratuitas. Eso sólo va a reducir los problemas de acceso más brutales que actualmente vemos. El acceso desigual también es producto de una sociedad estructurada en clases sociales. Esas diferencias sociales se reproducen en la escuela. Cada clase social tiene unos códigos culturales, valóricos e incluso lingüísticos (ver Basil Bernstein) que implican una diferencia cualitativa entre una clase social y otra. La escuela está hecha para transmitir los códigos de la clase media. Esto para la clase alta es pan comido, pues son ellos quienes definen qué es lo “culto” y qué no. Pero para la clase baja es casi imposible acceder. Un niño de clase baja, al llegar a la escuela, llega con la mitad de las palabras que maneja un niño de clase media. El niño de clase baja no entiende NADA de lo que le dicen. Es un mundo completamente distinto del que proviene. En el mejor de los casos, logras nutrir su vocabulario y la larga lista de otras diferencias del sistema de su hogar y el escolar, pero constantemente estás luchando contra la corriente (y contra la cultura de su procedencia). Si la mamá, el papá, amigos y todo el mundo dicen que “nadien tiene el lapeh” y tú, mísero profesor por el que el niño no tiene por qué tener más afecto, ni respeto, ni autoridad mayor que la por sus padres, le corriges “nadie tiene el lápiz”, una vez cada dos meses, tienes como un 2% de probabilidades de nadar contra la corriente. Tú haces, en casa deshacen.
6.- Relacionado con lo anterior, si consideramos que:
- desde el Informe Coleman (años 60) en adelante, la investigación en Eficacia Escolar ha detectado que sólo el 30% del rendimiento escolar se explica por las variables escolares;
- En el mejor de los casos, el 40% (en Latinoamérica la escuela tiene un poco más de valor que en Europa o países más “cultos”, más nivelados);
- El 70% es explicado por el origen socioeconómico de los alumnos;
se puede deducir que la meritocracia no es tampoco un criterio "justo" para decidir quiénes tendrán estudios superiores y quiénes no, en vez de su capacidad de pago. En la ecuación que intenta resolver a qué se deben los logros académicos, el “esfuerzo personal” no es una variable con peso, por muy lejos que esté esto del sentido común (y eso es lo que hace relevante destacar este "dato").
El contar con la posibilidad de acceder a una educación superior gratuita y de calidad es apenas uno de los primeros peldaños por subir para poder llegar a la anhelada justicia social.
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24 septiembre, 2010
Los jóvenes y la educación para el trabajo: trayectorias de egresados de liceos técnico-profesionales
Tengo el agrado de presentarles el artículo "Los jóvenes y la educación para el trabajo: trayectorias de egresados de liceos técnico-profesionales", escrito por mí y mi compañero de práctica profesional, y recientemente publicado en la revista Diversia.
Pueden descargarlo del vínculo http://www.cidpa.cl/diversia/Numero2/art04.pdf
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29 julio, 2008
Libertad de pensamiento
"La tercera parte (de este libro) se dedica a la posibilidad de comunicación con la inteligencia extraterrestre en planetas de otras estrellas. Puesto que todavía no se ha establecido ningún contacto --nuestros esfuerzos hasta la fecha han sido débiles--, esta parte es necesariamente especulativa. No he dudado en conjeturar dentro de lo que estimo puedan ser los límites normales de una plausibilidad científica. Y aunque no soy, por formación, un filósofo, sociólogo o historiador, no he dudado en esbozar implicaciones históricas, sociológicas y filosóficas de astronomía de exploración del espacio."
Carl Sagan, en el prólogo del libro "La conexión cósmica"
Retomo la frase "y aunque no soy, por formación, un filósofo, sociólogo o historiador (...)"
Como si estuviera pidiendo permiso para meterse en un terreno que no es el de él...
Como si se necesitara algo muy especial para pensar en las aplicaciones históricas, sociológicas y filosóficas de la exploración del espacio...
Como si eso especial fuera una formación, título, haber leído sobre el tema o no sé qué...
Como si nadie más que los filósofos, historiadores o sociólogos tuvieran permiso para filosofar, pensar en la historia o en las sociedades...
Qué bueno que no dudó en esbozar esas implicaciones, hubiera sido un desperdicio de materia gris si no lo hubiera hecho...
¿Cuántas ideas habrán sido desperdiciadas por una razón como el no sentirse con derecho a opinar sobre algo porque no se es "experto"?
Sino fuera porque este señor decidió liberarse de ataduras que limitan su pensamiento, no tendríamos siquiera la idea de que como humanidad somos nada más que un poco más que un día del año de historia del universo...
Carl Sagan, en el prólogo del libro "La conexión cósmica"
Retomo la frase "y aunque no soy, por formación, un filósofo, sociólogo o historiador (...)"
Como si estuviera pidiendo permiso para meterse en un terreno que no es el de él...
Como si se necesitara algo muy especial para pensar en las aplicaciones históricas, sociológicas y filosóficas de la exploración del espacio...
Como si eso especial fuera una formación, título, haber leído sobre el tema o no sé qué...
Como si nadie más que los filósofos, historiadores o sociólogos tuvieran permiso para filosofar, pensar en la historia o en las sociedades...
Qué bueno que no dudó en esbozar esas implicaciones, hubiera sido un desperdicio de materia gris si no lo hubiera hecho...
¿Cuántas ideas habrán sido desperdiciadas por una razón como el no sentirse con derecho a opinar sobre algo porque no se es "experto"?
Sino fuera porque este señor decidió liberarse de ataduras que limitan su pensamiento, no tendríamos siquiera la idea de que como humanidad somos nada más que un poco más que un día del año de historia del universo...
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05 julio, 2008
El objetivo de este blog
Creo que este post debería haber sido el inaugural del blog, pero lamentablemente no se me ocurrió nunca antes esclarecer los motivos que tuve para iniciarlo y, luego, mantenerlo. Más bien, una persona que tiene la idea de crear un blog me hizo tomar conciencia de ellas y me ha parecido que puede servirle a alguien más que los exponga.
Al iniciar mi blog fue con la idea de, como sugiere su nombre, compartir información sobre ciertos temas que me parezcan relevantes, por un lado, y por otro, compartir aspectos personales, como reflexiones, música, lecturas, etc. que puedan servirle a alguien, aunque generalmente guardando cierta coherencia entre ambos aspectos a compartir.
Ambos objetivos se fundamentan en que, a lo largo de mi vida, he accedido a experiencias particulares que me han llevado a acceder a información ajena a la gran mayoría de las personas, ya sea porque cuesta obtenerla o porque está presentada de tal manera que es difícil entenderla sin una formación previa apropiada. Esto mismo, redunda en tener una comprensión masiva del mundo distinta de la mayoría de las personas, al menos de mi país, que me parece vital compartir.
Como es de esperar, entonces, los esfuerzos de este blog han estado volcados (y seguirán estándolo), en el lado de "compartir", hacia el difundir información que me parezca relevante, según mis propios valores e intereses que configuran mi manera de ver esta sociedad. Esto se concretiza en juntar información coherente con esa visión con simples copy-paste cuando se trata de textos simples, o insertando ayudas como hipervínculos o explicaciones para facilitar la comprensión de cualquier tipo de lector.
Y por el lado de "compartirse", en publicar material personal, idealmente generando escritos propios cuando las ideas se disfracen de originales, para que alguno de los que las lea me diga quién más piensa así y perder, como siempre, la ilusión de originalidad y soledad, dando paso al anhelado encuentro con otros, que es siempre el objetivo final de todo esto.
Al iniciar mi blog fue con la idea de, como sugiere su nombre, compartir información sobre ciertos temas que me parezcan relevantes, por un lado, y por otro, compartir aspectos personales, como reflexiones, música, lecturas, etc. que puedan servirle a alguien, aunque generalmente guardando cierta coherencia entre ambos aspectos a compartir.
Ambos objetivos se fundamentan en que, a lo largo de mi vida, he accedido a experiencias particulares que me han llevado a acceder a información ajena a la gran mayoría de las personas, ya sea porque cuesta obtenerla o porque está presentada de tal manera que es difícil entenderla sin una formación previa apropiada. Esto mismo, redunda en tener una comprensión masiva del mundo distinta de la mayoría de las personas, al menos de mi país, que me parece vital compartir.
Como es de esperar, entonces, los esfuerzos de este blog han estado volcados (y seguirán estándolo), en el lado de "compartir", hacia el difundir información que me parezca relevante, según mis propios valores e intereses que configuran mi manera de ver esta sociedad. Esto se concretiza en juntar información coherente con esa visión con simples copy-paste cuando se trata de textos simples, o insertando ayudas como hipervínculos o explicaciones para facilitar la comprensión de cualquier tipo de lector.
Y por el lado de "compartirse", en publicar material personal, idealmente generando escritos propios cuando las ideas se disfracen de originales, para que alguno de los que las lea me diga quién más piensa así y perder, como siempre, la ilusión de originalidad y soledad, dando paso al anhelado encuentro con otros, que es siempre el objetivo final de todo esto.
19 junio, 2008
Gotas de optimismo, ¿o mi reacción maniaca ante el inminente fracaso?
Es común que al emprender un proyecto, uno valla evaluando en el camino el estado de avance hacia los objetivos propuestos y reacomodando las estrategias según la contingencia para conseguir dicho objetivo. También suele suceder que al evaluar cómo vamos, nos damos cuenta de lo complicado que va a ser conseguir determinado objetivo y cambiamos la meta por una más asequible. Pero hay otras situaciones en que este proceso puede quedar de lado momentáneamente, para comenzar a asombrarse, disfrutar y reflexionar sobre aquellas ganancias inesperadas que se van obteniendo, sobre todo si son de mayor valor que el objetivo inicial. Para mí, hoy es un día de esos.
Hoy, cuando debería estar lamentando la aprobación en la cámara de diputados de la Ley General de Educación (LGE) pese a tener a todo el mundo educacional en contra. Cuando veo en los noticiarios que acusan al movimiento estudiantil de fracasar por "desorganizados". Cuando el argumento para acusarnos de desorganizados es que "ni líderes teníamos". Cuando escucho exactamente la misma crítica en la facultad donde estudio (Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile), ante la movilización interna en contra del endeudamiento por del Proyecto Bicentenario. Y son cientistas sociales... justamente quienes deben comprender qué sucede.
Autoridades, cientistas sociales, periodistas, y quienes quieran sumar, han quedado paralizados por sus viejos esquemas para comprender la política, para entender las masas. "Son irracionales" se explican ellos. No, les digo yo: vuestra racionalidad añeja no comprende nuestra racionalidad surgente.
Voy a explicar esto hechando mano a una idea encontrada en un libro (1) que explica la ideología de la derecha chilena. "El orden social será tanto más perfecto y libre de coerción cuanto mayor sea el que haya en el alma de los ciudadanos (...) un concepto escencial del pensamiento de derecha, que es la idea de la libertad y la responsabilidad personal". Esta idea, dentro del mismo texto, es la que justifica la importancia de la autoridad e incluso del autoritarismo "ante la crisis de los partidos políticos" (aludiendo al 73). Mientras menos "orden" (moral), autodeterminación y responsabilidad tengan los individuos, más necesario es, para la derecha, imponer un orden externo (una autoridad). Asimismo, se deduce que a más orden interno, menos necesidad de un ordenamiento externo.
Esto es lo incomprensible para nuestras autoridades, periodistas y cientistas sociales: que pueda existir un movimiento social que NO NECESITE autoridades. Esa es la diferencia que no pudieron entender para la Revolución pingüina del 2006, cuando las caras visibles del movimiento eran "voceros" ("Persona que habla en nombre de otra, o de un grupo, institución, entidad, etc., llevando su voz y representación", dice la RAE), y NO líderes, NO dirigentes. Fue esa incomprensión de la nueva lógica de funcionamiento la que llevó a seguir como estrategia el no tener voceros fijos, que puedan ser interpretados como líderes ni, con ello, volver a personalizar el movimiento. Desde el que a la María Jesús le iba mal en el colegio y, por lo tanto, es un mal ejemplo a seguir, que los "dirigentes" tienen o tuvieron una relación con partidos de izquierda y por lo tanto ellos están "manipulando a los jóvenes", hasta cosas simplemente estúpidas del tipo "Karina y César son novios", "Westhoff es rico, pero gay: no se hagan ilusiones", lo "bonito" que hablaba Isamit, etc.
Sepan: que la María Jesús repruebe un curso, que Westhoff tenga pololo, que Karina y César terminaron NO le importaba a nadie, porque NO se necesitaba ni siquiera que piensen como los demás, pues su función era saber repetir clarito y de memoria el discurso construído por los secundarios en sus asambleas. ¿Por qué no necesitaban dirigentes?, quizá por lo mismo explicado por la derecha en su cita.
Quizá la necesidad, el abandono, la infelicidad, impotencia, neuroticismo, o qué, está creando nuevas subjetividades cada vez más concientes de su situación, de a quién hecharle la culpa y de qué hacer ante ello. Conciencias que se van agrupando y van reconstruyendo tejido social, sin necesidad de manipulación externa. Con todo, se están construyendo los puentes para volver a reecontrarnos, a dialogar, a compartir nuestras experiencias, dificultades, dolores y aspiraciones. A reconocernos en el otro, a no sentirnos solos, a pensar juntos, a luchar juntos.
El cerco de los medios de comunicación, fíjense, ha facilitado que se inicien estos procesos. Afortunadamente, se han hecho a un lado. Con eso han cortado con nuestra inercia a lo fácil, a prender el televisor a la hora de noticias para ver qué pasó con la ley, qué pasará con nosotros, porque no hablan de lo que nos importa, y si lo hacen, a menudo tergiversan todo. Nos obligaron a conversar con el que está al lado. Con el compañero de banco, el del otro curso que sabe más, los de la otra escuela, a resucitar el cordón de Macul, a conversar con colegios de la zona, hasta que llegamos a la ACEUS. Es la única manera de salir de donde estamos. "Nadie libera a nadie, nadie se libera solo. Los seres humanos se liberan en comunión", decía Paulo Freire...
Aletargados, inmaduros, incluso a veces irracionales, pero en crecimiento. Ya aprendimos que la televisión y diarios tergiversan y a veces incluso mienten. Pues bien, armamos medios de comunicación propios (asambleas, revistas, fotologs, blogs, foros, facebook, etc.) Ya sabemos que no hay que usar los mismos voceros siempre, porque personaliza el movimiento, puede ayudar a deslegitimarlo, etc. Ya sabemos que las mesas de negociación, los consejos asesores y demases inventos sólo tienen por objetivo agotar al movimiento hasta su extinción. Ya sabemos que las tomas prolongadas agotan, qué tenemos que hacer si llegan los carabineros, conocemos algo más de las leyes, cómo defenderse, etc. Conocemos las intenciones de quienes nos gobiernan y cuánto podemos confiar en ellos, a qué precio se venden, con quiénes concuerdan más.
La cámara baja aprobó la LGE, es cierto, pero no todo está perdido. Estamos recién despertando. Queda el senado y el veto presidencial. Si eso lo perdemos, aún no está todo perdido: nos tenemos a nosotros, tenemos nuevos ciudadanos. Con o sin el gobierno, hay que seguir adelante.
Porque las movilizaciones no son sólo un medio, pueden ser un objetivo en sí mismo.
(1) Javier González Echenique (1991) "La Derecha: un enfoque chileno". Instituto de estudios centrales: Santiago.
Hoy, cuando debería estar lamentando la aprobación en la cámara de diputados de la Ley General de Educación (LGE) pese a tener a todo el mundo educacional en contra. Cuando veo en los noticiarios que acusan al movimiento estudiantil de fracasar por "desorganizados". Cuando el argumento para acusarnos de desorganizados es que "ni líderes teníamos". Cuando escucho exactamente la misma crítica en la facultad donde estudio (Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Chile), ante la movilización interna en contra del endeudamiento por del Proyecto Bicentenario. Y son cientistas sociales... justamente quienes deben comprender qué sucede.
Autoridades, cientistas sociales, periodistas, y quienes quieran sumar, han quedado paralizados por sus viejos esquemas para comprender la política, para entender las masas. "Son irracionales" se explican ellos. No, les digo yo: vuestra racionalidad añeja no comprende nuestra racionalidad surgente.
Voy a explicar esto hechando mano a una idea encontrada en un libro (1) que explica la ideología de la derecha chilena. "El orden social será tanto más perfecto y libre de coerción cuanto mayor sea el que haya en el alma de los ciudadanos (...) un concepto escencial del pensamiento de derecha, que es la idea de la libertad y la responsabilidad personal". Esta idea, dentro del mismo texto, es la que justifica la importancia de la autoridad e incluso del autoritarismo "ante la crisis de los partidos políticos" (aludiendo al 73). Mientras menos "orden" (moral), autodeterminación y responsabilidad tengan los individuos, más necesario es, para la derecha, imponer un orden externo (una autoridad). Asimismo, se deduce que a más orden interno, menos necesidad de un ordenamiento externo.
Esto es lo incomprensible para nuestras autoridades, periodistas y cientistas sociales: que pueda existir un movimiento social que NO NECESITE autoridades. Esa es la diferencia que no pudieron entender para la Revolución pingüina del 2006, cuando las caras visibles del movimiento eran "voceros" ("Persona que habla en nombre de otra, o de un grupo, institución, entidad, etc., llevando su voz y representación", dice la RAE), y NO líderes, NO dirigentes. Fue esa incomprensión de la nueva lógica de funcionamiento la que llevó a seguir como estrategia el no tener voceros fijos, que puedan ser interpretados como líderes ni, con ello, volver a personalizar el movimiento. Desde el que a la María Jesús le iba mal en el colegio y, por lo tanto, es un mal ejemplo a seguir, que los "dirigentes" tienen o tuvieron una relación con partidos de izquierda y por lo tanto ellos están "manipulando a los jóvenes", hasta cosas simplemente estúpidas del tipo "Karina y César son novios", "Westhoff es rico, pero gay: no se hagan ilusiones", lo "bonito" que hablaba Isamit, etc.
Sepan: que la María Jesús repruebe un curso, que Westhoff tenga pololo, que Karina y César terminaron NO le importaba a nadie, porque NO se necesitaba ni siquiera que piensen como los demás, pues su función era saber repetir clarito y de memoria el discurso construído por los secundarios en sus asambleas. ¿Por qué no necesitaban dirigentes?, quizá por lo mismo explicado por la derecha en su cita.
Quizá la necesidad, el abandono, la infelicidad, impotencia, neuroticismo, o qué, está creando nuevas subjetividades cada vez más concientes de su situación, de a quién hecharle la culpa y de qué hacer ante ello. Conciencias que se van agrupando y van reconstruyendo tejido social, sin necesidad de manipulación externa. Con todo, se están construyendo los puentes para volver a reecontrarnos, a dialogar, a compartir nuestras experiencias, dificultades, dolores y aspiraciones. A reconocernos en el otro, a no sentirnos solos, a pensar juntos, a luchar juntos.
El cerco de los medios de comunicación, fíjense, ha facilitado que se inicien estos procesos. Afortunadamente, se han hecho a un lado. Con eso han cortado con nuestra inercia a lo fácil, a prender el televisor a la hora de noticias para ver qué pasó con la ley, qué pasará con nosotros, porque no hablan de lo que nos importa, y si lo hacen, a menudo tergiversan todo. Nos obligaron a conversar con el que está al lado. Con el compañero de banco, el del otro curso que sabe más, los de la otra escuela, a resucitar el cordón de Macul, a conversar con colegios de la zona, hasta que llegamos a la ACEUS. Es la única manera de salir de donde estamos. "Nadie libera a nadie, nadie se libera solo. Los seres humanos se liberan en comunión", decía Paulo Freire...
Aletargados, inmaduros, incluso a veces irracionales, pero en crecimiento. Ya aprendimos que la televisión y diarios tergiversan y a veces incluso mienten. Pues bien, armamos medios de comunicación propios (asambleas, revistas, fotologs, blogs, foros, facebook, etc.) Ya sabemos que no hay que usar los mismos voceros siempre, porque personaliza el movimiento, puede ayudar a deslegitimarlo, etc. Ya sabemos que las mesas de negociación, los consejos asesores y demases inventos sólo tienen por objetivo agotar al movimiento hasta su extinción. Ya sabemos que las tomas prolongadas agotan, qué tenemos que hacer si llegan los carabineros, conocemos algo más de las leyes, cómo defenderse, etc. Conocemos las intenciones de quienes nos gobiernan y cuánto podemos confiar en ellos, a qué precio se venden, con quiénes concuerdan más.
La cámara baja aprobó la LGE, es cierto, pero no todo está perdido. Estamos recién despertando. Queda el senado y el veto presidencial. Si eso lo perdemos, aún no está todo perdido: nos tenemos a nosotros, tenemos nuevos ciudadanos. Con o sin el gobierno, hay que seguir adelante.
Porque las movilizaciones no son sólo un medio, pueden ser un objetivo en sí mismo.
(1) Javier González Echenique (1991) "La Derecha: un enfoque chileno". Instituto de estudios centrales: Santiago.
05 abril, 2008
El ajedrez: ¿representación de la vida en un tablero?

Varias veces había escuchado la afirmación bajo la pregunta. Ayer Alex me preguntó directamente y debo responder.
Para mi gusto, el ajedrez claro que es una representación de la vida en un tablero, pero de una pasajera e incompleta.
Siempre habrán peones, caballos, alfiles, torres, reinas y rey. Los demás siempre tendrán que proteger al rey, mientras éste se mueve apenas un paso a la vez. Las reinas serán las de más privilegios y podrán moverse casi como quieran. Las torres, alfiles y caballos tendrán más limitación, aunque poca diferencia entre ellos. Y los peones, siempre la mayoría, los carne de cañón, los más pequeños y los menos dotados, serán siempre los primeros en morir.
En el ajedrez las figuritas serán siempre las mismas, o si no ya no es ajedrez. Siempre habrán piezas más valiosas que otras, o ya no será ajedrez. Podrán moverse cada una sólo de esa manera que dispone la regla, o ya no será ajedrez. Tendrán siempre que ganar los negros o los blancos (las tablas son sólo excepción), o ya no será ajedrez. Siempre el juego será en beneficio del rey y todos los demás deben sacrificarse por él.
Las reglas serán siempre las mismas, o ya no será ajedrez.
Pero la vida, sin las similitudes que tiene con el ajedrez, seguiría siendo vida.
En la vida que vivimos hoy, todas las figuritas (nosotros), somos distintos, sí, pero nuestros organismos insisten en los fundamentalmente iguales que somos.
Hoy valoramos más a unos humanos que a otros, nos inventamos categorías que nos distinguen, nos diferencian y nos dan distintas valoraciones. Hoy sabemos quiénes son los feos, los tontos, los pobres, etc. Ayer las gordas eran las lindas, hoy no lo son, y mañana... no se sabe.
Las valoraciones de las figuritas del ajedrez serán siempre iguales, pero las de nosotros, dependen de qué nos dé por inventar. Podemos cambiarlas. Hoy no existe un nombre para denominar a los que tienen los dedos más largos que otros porque no importa. Puede que mañana sí y lo habrá. Depende de nosotros. Podemos ser libres.
Hoy podemos nacer peones y unos pocos podrán pasar a ser alfiles. Pero, aún más, si queremos podemos ser todos reyes, o todos peones, o unas reinas y torres y que todo lo demás no exista, o pueden existir todas las figuritas pero todas con igual valencia, etc. En el ajedrez el que nace peón se muere peón, aún sacrificándolo (que llegue al final del tablero)
En la vida actual, sí, la mayoría de las veces el triunfo de unos existe por la pérdida de los otros. "No todos pueden ser jefes", escuchaba por ahí. No todos pueden ascender en su cargo hasta ganar. No todos sacaron el primer lugar en la carrera. Pero hay espacios en que el triunfo de uno es el de todos y puede haberlos en forma masiva, si estructuráramos nuestra sociedad así.
También, tristemente, todos trabajamos para que unos pocos se beneficien.
Como las figuritas, no somos libres. Sólo pequeños márgenes. Una reina que se mueve hacia donde quiere y cuánto quiere es más libre que una torre, pero aún así no es libre: no puede moverse en L. Y aún más, no puede saltar sobre las piezas ni hacer los que se plazca. En eso nos parecemos.
Pero, insisto, podemos ser libres , y la vida seguiría siendo vida...
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01 abril, 2008
Seminario Internacional de Educación Prioritaria (SIEP 2008)
Los días 25, 27 y 28 de marzo se realizó en la casa central de la Universidad de Chile el Seminario Internacional de Educación Prioritaria.
Se analizaron las políticas educativas para la "población vulnerable" chilena, francesa y argentina, los enfoques de trabajo, sentidos de la discriminación positiva, historia de la desigualdad educacional chilena, luchas por el derecho a la educación, práctica docente en estos contextos y relación de la educación secundaria y el mundo laboral.
Los expositores fueron: Leonora Reyes, Loreto Egaña, Jorge Inzunza, Juan González, Juan Carlos Herrera (más conocido como el "comandante conejo", de la revolución pingüina del 2006), Cristián Cox, Jesús Redondo, Igor Goicovic, Cecilia Jara, Flavia Fabiane, Paulina Castro, Sandra Becerra, Juan Mancilla, Margarita Cartagena, Raúl Irrazábal, Mónica Luna, Pedro Henríquez, Juan Eduardo García-Huidobro. También las argentinas Viviana Finkelberg, Elena Schwartzer, los franceses Alain Bourgarel, Jacques Pain y Jean-Yves Rochex y los españoles Ánjel Jiménez y Mariano Jabonero.
Les dejo el enlace de una página donde subí casi todas las grabaciones de las ponencias (excepto a las que no pude ir, o una grabación que se corrompió [lamentablemente, la de Jacques Pain]). Pueden descargarlas y difundirlas a gusto (y les pediría que lo hicieran)
http://www.esnips.com/web/siep2008
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Se analizaron las políticas educativas para la "población vulnerable" chilena, francesa y argentina, los enfoques de trabajo, sentidos de la discriminación positiva, historia de la desigualdad educacional chilena, luchas por el derecho a la educación, práctica docente en estos contextos y relación de la educación secundaria y el mundo laboral.
Los expositores fueron: Leonora Reyes, Loreto Egaña, Jorge Inzunza, Juan González, Juan Carlos Herrera (más conocido como el "comandante conejo", de la revolución pingüina del 2006), Cristián Cox, Jesús Redondo, Igor Goicovic, Cecilia Jara, Flavia Fabiane, Paulina Castro, Sandra Becerra, Juan Mancilla, Margarita Cartagena, Raúl Irrazábal, Mónica Luna, Pedro Henríquez, Juan Eduardo García-Huidobro. También las argentinas Viviana Finkelberg, Elena Schwartzer, los franceses Alain Bourgarel, Jacques Pain y Jean-Yves Rochex y los españoles Ánjel Jiménez y Mariano Jabonero.
Les dejo el enlace de una página donde subí casi todas las grabaciones de las ponencias (excepto a las que no pude ir, o una grabación que se corrompió [lamentablemente, la de Jacques Pain]). Pueden descargarlas y difundirlas a gusto (y les pediría que lo hicieran)
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21 marzo, 2008
23 noviembre, 2007
Ser padre, ser madre...
Parto mi reflexión contando aquello que la evoca.
Llevo un año completo asistiendo a las supervisiones de dos grupos de psicólogos que trabajan con niños. Siendo, dentro del universo de casos, una muestra muy pequeña la que he podido observar, no ha sido una experiencia esperanzadora, por lo descarnante de ver la actitud de los padres ante sus hijos. Realmente uno llega a cuestionarse en qué estaban pensando cuando decidieron tenerlos...
Con esto delimito que sólo me referiré a los padres de hijos planificados.
Tengo la sensación de que, en general, no se piensa ninguna razón bien argumentada para decidir tener un hijo. Es lo "obvio", "lo natural", si uno ama al otro, desea tener un retoño con él, "ya nos estamos poniendo viejos y si no es ahora no es nunca", "me gustan las guaguas", etc. Aunque no pueda mencionar todos los motivos que he escuchado, destaco de ellos que comparten una cualidad: lo último en lo que se piensa (si es que se piensa), es en la nueva persona. Cuando mucho algo sobre cómo educarlo, cómo darle salud, alimentarlo y vestirlo.
Se toman al hijo como una extensión de ellos, como un objeto que poseer, que por su indefensión pueden hacer lo que les plazca con él, una expectativa narcisista de lo que pueden crear, una desilusión cuando la "creación" les falla.
Nunca tomaron en cuenta una cosa: el niño nuevo era otra persona. Alguien con su propio cuerpo, sus propias emociones, sus propias experiencias. Una nueva personalidad, un nuevo pensamiento, una nueva visión de mundo....
Les buscan un colegio donde les eduquen en las propias creencias de los papás, les conversan, los tratan de convencer de cosas de modo dogmático, abusando de su autoridad, a las niñitas les perforan las orejas para ponerle aros... Todo un actuar egoísta, donde se intenta traspasar al hijo lo que uno es o quiere ser, y donde cualquier desviación es vivida como traición. Dando fe de que en verdad pensaron que eso era lo mejor para sí mismos, lo que les hubiese gustado tener, no creo que hayan pensado en que eso era lo mejor para ese hijo en particular, en su individualidad que ni siquiera lograron descubrir, que aplastaron con su deseo, y que resurge en la pataleta, en el llanto, en la rebeldía del adolescente, en su "locura"...
Siguiendo con la creencia de la buena fe con que han intentado "criar" a sus hijos, me pregunto si alguna vez se preguntaron seriamente si esas cosas eran realmente buenas para ellos mismos. Y sobre si, ya no como individualidades tratando de moldear la nueva plasticina, sino como un esfuerzo conjunto, de pareja, se plantearon qué de bueno había para un hijo en el traerlo a la vida y comprometerse para toda la vida, sin vuelta atrás, con la responsabilidad que eso significa.
Y es que "el amor" entre los padres no siempre es suficiente para mantener una relación entre ellos, y menos para asumir la responsabilidad de una nueva vida...
Llevo un año completo asistiendo a las supervisiones de dos grupos de psicólogos que trabajan con niños. Siendo, dentro del universo de casos, una muestra muy pequeña la que he podido observar, no ha sido una experiencia esperanzadora, por lo descarnante de ver la actitud de los padres ante sus hijos. Realmente uno llega a cuestionarse en qué estaban pensando cuando decidieron tenerlos...
Con esto delimito que sólo me referiré a los padres de hijos planificados.
Tengo la sensación de que, en general, no se piensa ninguna razón bien argumentada para decidir tener un hijo. Es lo "obvio", "lo natural", si uno ama al otro, desea tener un retoño con él, "ya nos estamos poniendo viejos y si no es ahora no es nunca", "me gustan las guaguas", etc. Aunque no pueda mencionar todos los motivos que he escuchado, destaco de ellos que comparten una cualidad: lo último en lo que se piensa (si es que se piensa), es en la nueva persona. Cuando mucho algo sobre cómo educarlo, cómo darle salud, alimentarlo y vestirlo.
Se toman al hijo como una extensión de ellos, como un objeto que poseer, que por su indefensión pueden hacer lo que les plazca con él, una expectativa narcisista de lo que pueden crear, una desilusión cuando la "creación" les falla.
Nunca tomaron en cuenta una cosa: el niño nuevo era otra persona. Alguien con su propio cuerpo, sus propias emociones, sus propias experiencias. Una nueva personalidad, un nuevo pensamiento, una nueva visión de mundo....
Les buscan un colegio donde les eduquen en las propias creencias de los papás, les conversan, los tratan de convencer de cosas de modo dogmático, abusando de su autoridad, a las niñitas les perforan las orejas para ponerle aros... Todo un actuar egoísta, donde se intenta traspasar al hijo lo que uno es o quiere ser, y donde cualquier desviación es vivida como traición. Dando fe de que en verdad pensaron que eso era lo mejor para sí mismos, lo que les hubiese gustado tener, no creo que hayan pensado en que eso era lo mejor para ese hijo en particular, en su individualidad que ni siquiera lograron descubrir, que aplastaron con su deseo, y que resurge en la pataleta, en el llanto, en la rebeldía del adolescente, en su "locura"...
Siguiendo con la creencia de la buena fe con que han intentado "criar" a sus hijos, me pregunto si alguna vez se preguntaron seriamente si esas cosas eran realmente buenas para ellos mismos. Y sobre si, ya no como individualidades tratando de moldear la nueva plasticina, sino como un esfuerzo conjunto, de pareja, se plantearon qué de bueno había para un hijo en el traerlo a la vida y comprometerse para toda la vida, sin vuelta atrás, con la responsabilidad que eso significa.
Y es que "el amor" entre los padres no siempre es suficiente para mantener una relación entre ellos, y menos para asumir la responsabilidad de una nueva vida...
26 octubre, 2007
Coherencia
Mientras más lejanas sean nuestras ideas a lo que la sociedad nos exige, más incoherente es la relación conducta-idea.
Leía hoy un escrito de una agrupación política de izquierda (LAC) que hablaba sobre las coaliciones (operacionalizadas en listas) de partidos-movimientos-colectivos-juventudes que se han dado en torno a las elecciones de la FECH. La principal crítica que hacían era hacia la conformación de listas entre grupos que no coinciden ideológicamente y que, peor aún, habían tenido una larga historia de críticas y rechazos entre ellos. A la pregunta de por qué se unieron dichos grupos, entonces, contestaban que por obtener votos.
Preguntábame yo, desde una posición optimista, creyendo todos y cada uno de los discursos de estos grupos, qué tan criticable era que se aglutinaran siendo tan distintos, asumiendo, a la vez, que era por obtener un voto.
LAC contestaba que mucho, pues no eran consecuentes con sus ideas. Concuerdo con ellos, pero sigo pensando: si la idea de estos grupos es generar algún cambio y para ello necesitan ser elegidos, se justifica "estratégicamente", pues por sí mismos o siendo coherentes no lograrían el resultado esperado ni, por ende, concretar sus proyectos.
Algo similar pasa cuando observamos a algunos de estos personajes en su vida cotidiana y observamos la incoherencia: critican al mercado, pero son consumistas; critican las grandes empresas, que absorban otras pequeñas, pero no paran de tomar coca-cola, comprar nike, ir al líder, falabella; defienden a los pobres y dicen "tener una comprensión global del fenómeno de la delincuencia" pero no paran de tildar de flayte, con desprecio, al morenito hip-hopero cuando están frente a sus amigos, etc.
No veo tampoco tanta diferencia con los papás que le dicen a uno que no mienta, pero cuando llaman a casa y no quieren contestar le hacen decir al niño por teléfono "papá salió"; cuando te piden que comas toda tu comida, pero ves a tu mamá apartando algo del plato que no le gustó; al exigir puntualiad al ir al colegio, pero llegan media hora atrasados a las reuniones de apoderados, etc.
Y sigo preguntándome qué tan criticables pueden ser todas estas incoherencias si hay un mundo entero estructurado, al que si no te acomodas te quedas afuera; y estructurante, con un aparataje inconmensurable de estructuras (familia, escuela, religiones, cárcel, publicidad, tradiciones, etc.) que te presionan y configuran para la integración pasiva al sistema, en donde cada desviación de la norma será sancionada con psicólogo (manicomio) o la policía (cárcel)
En vez de atribuir responsabilidades personales a cada una de estas incoherencias y ser tan drásticos en reprobarlos, podríamos pensar qué estamos construyendo en conjunto que hace que todos estos ejemplos (y miles más) no sean eventos aislados, sino diarios y masivos.
"El Che: decía lo que pensaba y hacía lo que decía", leí por ahí...
Leía hoy un escrito de una agrupación política de izquierda (LAC) que hablaba sobre las coaliciones (operacionalizadas en listas) de partidos-movimientos-colectivos-juventudes que se han dado en torno a las elecciones de la FECH. La principal crítica que hacían era hacia la conformación de listas entre grupos que no coinciden ideológicamente y que, peor aún, habían tenido una larga historia de críticas y rechazos entre ellos. A la pregunta de por qué se unieron dichos grupos, entonces, contestaban que por obtener votos.
Preguntábame yo, desde una posición optimista, creyendo todos y cada uno de los discursos de estos grupos, qué tan criticable era que se aglutinaran siendo tan distintos, asumiendo, a la vez, que era por obtener un voto.
LAC contestaba que mucho, pues no eran consecuentes con sus ideas. Concuerdo con ellos, pero sigo pensando: si la idea de estos grupos es generar algún cambio y para ello necesitan ser elegidos, se justifica "estratégicamente", pues por sí mismos o siendo coherentes no lograrían el resultado esperado ni, por ende, concretar sus proyectos.
Algo similar pasa cuando observamos a algunos de estos personajes en su vida cotidiana y observamos la incoherencia: critican al mercado, pero son consumistas; critican las grandes empresas, que absorban otras pequeñas, pero no paran de tomar coca-cola, comprar nike, ir al líder, falabella; defienden a los pobres y dicen "tener una comprensión global del fenómeno de la delincuencia" pero no paran de tildar de flayte, con desprecio, al morenito hip-hopero cuando están frente a sus amigos, etc.
No veo tampoco tanta diferencia con los papás que le dicen a uno que no mienta, pero cuando llaman a casa y no quieren contestar le hacen decir al niño por teléfono "papá salió"; cuando te piden que comas toda tu comida, pero ves a tu mamá apartando algo del plato que no le gustó; al exigir puntualiad al ir al colegio, pero llegan media hora atrasados a las reuniones de apoderados, etc.
Y sigo preguntándome qué tan criticables pueden ser todas estas incoherencias si hay un mundo entero estructurado, al que si no te acomodas te quedas afuera; y estructurante, con un aparataje inconmensurable de estructuras (familia, escuela, religiones, cárcel, publicidad, tradiciones, etc.) que te presionan y configuran para la integración pasiva al sistema, en donde cada desviación de la norma será sancionada con psicólogo (manicomio) o la policía (cárcel)
En vez de atribuir responsabilidades personales a cada una de estas incoherencias y ser tan drásticos en reprobarlos, podríamos pensar qué estamos construyendo en conjunto que hace que todos estos ejemplos (y miles más) no sean eventos aislados, sino diarios y masivos.
"El Che: decía lo que pensaba y hacía lo que decía", leí por ahí...
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25 septiembre, 2007
Reencuentros... con los otros o conmigo?

Difícil decidirse a coger el teclado. El tiempo, lo obsesiva, lo culposa... puede entenderse que no tenga mucho tiempo, que sea obsesiva para escribir y me moleste producir un texto poco prolijo (que no me interprete fielmente y con claridad), pero... culposa?
Quizá la explicación de ese sentir sea uno de los temas que me mueva a usar este espacio (blog): lo absurdo. Por ahora, merece atención la culpa en el ámbito de un escrito como este.
Culpa por tener por lectores a cercanos, que suponen conocerme y encontrar aquí la refutación a esa creencia, para unos con menos dolor que para otros.
Y es justamente ese el asunto. En la lejanía física, recordar aquellos con que me "reunía amistosamente" (por no precipitarme en decir "eran amigos") e interactuar, nuevamente, con ellos. Ha sido el año de los reencuentros. Físicos, virtuales, el recordar olvidos (psicoanalizarse!) o enterarse de lo que ha sido de algunos. En cada uno de ellos la expectativa era similar: ver cuánto ha cambiado esa persona, cuánto yo y si la relación ha cambiado mucho o no. Los resultados esperables:
Constancias. Personas que no cambiaron lo que uno hubiese esperado y ya no es viable la relación. Otras que no cambiaron, pero se agradece enormemente que así haya sido.
Cambios. Valorables e indeseables.
Hasta aquí lo lógico. Pero hubo un grupo para los que mi lógica y expectivas fueron insuficientes. Los que en el reencuentro presentan cambios, sí, pero recuerdo y me entero de cosas que vienen desde que nos conocíamos, pero nunca vi ni supe valorar... ¡Cómo hubiese sido de distinto ese pasado si hubiera valorado las cosas como hoy lo hago y cómo sería de distinto mi presente con haber cambiado ese pasado!
Estoy llegando al punto de lo culposo nuevamente. A reconocer que la imágenes que dejé en esos "amigos", y que por ellas suponen que "me conocen", no son más que las piezas que rebasan el contenedor de un puzle desarmado porque temía mostrarse enteramente, tal como es.
Antes de los reencuentros sentía algo de miedo. Miedo por no recordar cuál de todas esas piezas era la que había exhibido ante esa persona y ansiedad por sentir que en ese reencuentro se me pide volver a mostrar la misma pieza, pues quizá no es azaroso que se hayan mostrado unas piezas y no otras...
Reconstruí cuidadosamente ese puzle en este tiempo de alejamiento. A esa construcción se debe el nombre de la dirección del blog (nicole v.01), emulando la numeración que muestra el avance de un software en construcción. Este blog tiene por objeto ser vitrina de dicha construcción.
Mostrar esas piezas juntas podría espantar a más de alguien. Así ha sido. Algunos, sin decirlo, hasta casi desparecer y otros sólo esgrimiendo algún reproche, pero siguiendo firmes (o con más fuerza) a mi lado.
La queja por no haber valorado a algunas personas en el pasado tanto como se lo merecían cobra sentido aquí: son justamente esas cualidades recién descubiertas las que hubieran agilizado la decisión de tomar dichas piezas y atreverme a armarlas. La capacidad de cuestionar y de destruir con ese cuestionamiento, el uso de la razón, no aceptación de la tradición sin fundamentos, de criticar, de rechazar lo establecido si es absurdo, de aceptar a quien lo hace y vive en consecuencia de lo que critica... Pues ese puzle armado forma una imagen perturbadora para quienes gustan de las cosas simples, fáciles, normales, regladas, y promete hacer todo lo posible por combatir la hegemonía que de esas maneras se desprende.
Una duda (para ustedes) se deduce de lo anterior: si necesitaba sentirme apoyada para atrever a conocerme y aceptarme como soy y es algo que ya hice, quién fue el impulsor de eso? Pues cuando conozcan a mi novio conocerán al hombre que me impulsó construirme y ser yo.
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